sábado, 21 de octubre de 2017

SABADO, 21-10-2017

Orar con María


Una vida de fe se tiene que alimentar con oración, sostenenerse con esperanza y aterrizar en servicio de amor. 

Con Maria la oración se hace un cántico unido al que derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes.

Maria es la mujer que nunca falsificó el amor, porque creyó en el Dios de lo imposible.

Recuerda siempre que para los que aman a Dios todo les sirve para su bien.

Cuando creas que no puedes mas, te queda Ella, la Madre de Dios y Madre nuestra.

† Francisco Cerro Chaves
Obispo de Coria-Cáceres


viernes, 20 de octubre de 2017

DOMINGO XXIX DEL TIEMPO ORDINARIO, 22-10-2017

MONEDA


Al Señor siempre le buscaban el cogerlo, el ridiculizarlo o dejarlo planchado en su doctrina. Pero siempre a los fariseos les salió el tiro por la culata.
Sólo por este texto podía haber pasado una persona a la historia pues  presenta el Señor una sabiduría inmensa y profunda y capaz de salir airoso del atolladero en que lo quieren meter los fariseos.
El gran error de los fariseos siempre ha sido de enredo, de minucias, de estrechar el corazón. No daban nunca anchura al espíritu. Se quedan en rigorismos, en las leyes, en dejar a la persona fuera de juego. Es la lógica de la “autorreferencialidad” de la que tanto habla el Papa Francisco y que tiene en los fariseos los más perfectos aliados. Modelos ¿de qué? Se pasan la vida “pegando en la cresta a todos” sin dejarles ninguna solución.
Pagamos o no pagamos ¡Quién puede más Dios o el César, el mundo o la religión, el cumplimiento de la ley o la caridad? Hacer problema de lo que no existe. Lo enredan todo. Es también un tipo de la actitud del diablo que nunca busca claridad y transparencia sino enredo.
Hay que darle a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César. El cristiano debe ser el mejor ciudadano del mundo. No se debe escapar ni escaquear de sus impuestos, de sus obligaciones, de sus deberes con todo lo que es social y que nos obliga a todos. Debemos ser solidarios y, a la vez, constructores entre todos de una sociedad justa.

El Señor lo tuvo siempre claro por eso no se escabulle ante el fariseísmo hipócrita de todos los tiempos. Estar con Dios es estar con el ser humano.  Cuanto más cerca estamos de Dios más bien hacemos a la sociedad y al mundo. Aquellos que dicen no creer, deberían estar encantados con los principios cristianos pues cuanto más los cumplamos más se benefician ellos y toda la sociedad.

† Francisco Cerro Chaves
Obispo de Coria-Cáceres