viernes, 31 de enero de 2020

HOMILIA IV DOMINGO DEL T.O., 2-2-2020


IV Domingo del tiempo ordinario.


La presentación del Señor.



Lc 2, 22-32.

Fue el Papa Juan Pablo ll el que instituyo esta jornada de la vida consagrada unido a la presentación de Jesús en el Templo el primer consagrado al Padre.
Ya en el seno de la Virgen nos recuerda la carta a los hebreos la actitud de vida consagrada de Jesús, aquí estoy Señor para hacer tu voluntad.

1.  La escena de Lucas tiene el encanto y la ternura de los que han permanecido esperando en todas las noches. Simeón y Ana nos recuerdan que nunca es tarde si la dicha es buena. Siempre hay solución cuando nos envuelve la esperanza. Se de quien me he fiado y estamos ciertos de que no falla de que el Señor es puntual a la cita.

2.  María como buena israelita presenta al Niño como primer consagrado, como primogénito del Padre. Ella entra en el Templo con José como una más con su hijo. No pide privilegios. Ni se le hace una mención o recibimiento especial. Seguramente que por la noche alguien dijo, todo normal en este día, rutinario, nada extraordinario. Las cosas de Dios llevan siempre el signo inconfundible de lo sencillo y lo cotidiano, de lo humilde.

3.  Seguir a Jesús es saber esperar. Cuando nos cansamos y no somos capaces de tener paciencia con los planes de Dios no llegaremos muy lejos. Es necesario caminar confiados. Saber tener paciencia.

El seguimiento de Jesús esta tejido de poner los ojos en quien siempre tiene abierto el Corazón. Estos humildes contemplativos del Templo nos marcan un camino de esperanza y osadía. De saber esperar tejiendo primaveras con su Presencia. Sigamos al Señor con la mirada puesta en quien sabemos que nos ama.


+ Francisco Cerro Chaves
Arzobispo electo de Toledo
Administrador Apostólico de Coria-Cáceres.