GRANDES
OBRAS
Vivir de misericordia
es estrenar cada día el gozo de mirarse con los ojos de Dios.
La reconciliación plena pasa de ser rigoristas, fariseos de corazón, a ser ilimitadamente buenos como el Corazón de Cristo, capaces de ser buenos hasta el final. Sabiendo que las grandes obras comienzan siempre con un primer paso.
La reconciliación plena pasa de ser rigoristas, fariseos de corazón, a ser ilimitadamente buenos como el Corazón de Cristo, capaces de ser buenos hasta el final. Sabiendo que las grandes obras comienzan siempre con un primer paso.
† Francisco Cerro Chaves
Obispo de Coria-Cáceres
