¿ESTOY
CONVERTIDO?
ESPIRITUALIDAD
DEL MISTERIO PASCUAL
¿ESTOY
CONVERTIDO?
ESPIRITUALIDAD
DEL MISTERIO PASCUAL
La conversión personal y
pastoral es la asignatura pendiente que dura toda la vida. ¿Estoy convertido?
Estamos siempre en camino, “la identificación con los sentimientos de Cristo”
es para vivir la caridad. Tres claves nos ayudan a vivir en actitud de
conversión toda la vida, de esta forma, tendemos a la santidad. Radicalidad sin
ser fanáticos. Partiendo de lo que somos y vivimos teniendo claro el vivir los
proyectos de su Amor, que son “los proyectos de su Corazón”.
1. No hay
conversión sin pasión por Jesús. La conversión es siempre vivir aquello que
dijo el profeta “hemos luchado, has sido más fuerte que yo y me pudiste”. Todo
proyecto de conversión que dura toda la vida siempre tiene que partir de “mirar
como Él te mira”. En este momento una profunda vida de oración me ayudará al
encuentro con el Señor, pues como dice Santa Teresa de Jesús: “todo lo bueno
nos vino por la oración”, y con toda humildad confieso que yo no conozco otro
medio más eficaz.
2. No hay conversión sin vida de caridad, sin abrirse a los
pobres. La conversión no puede ser un quedarse solo en uno mismo, sino que
exige un corazón “en salida”, para servir y ayudar a los más necesitados. La
vida cristiana tiene como “prueba del algodón” el vivir la vida de entrega y de
caridad. Santa Teresa de Jesús, cuando le decían que una monja era muy
espiritual, muy orante, siempre corregía: “que lo demuestre con su vida de
caridad en la comunidad”.
3. La conversión siempre nos lleva a contarles, con
la vida y las palabras, a todos (Evangelizar) que el Amor de Dios nos ha
convencido. Es una experiencia que nos lleva a vivir la alegría del Evangelio.
La Evangelización es decir a todos que el Señor es siempre un amor que se expande
y que da a conocer a todos los hombres su Amor. Convertirse es siempre “volver
una y otra vez” al Amor de Dios y al perdón de los hermanos. La clave es
siempre que la conversión es una tarea que dura toda la vida. Convertirse es
vivir cada día en el asombro del Amor de Dios para servir a los hermanos más
necesitados. ¡Es hora de caminar! Es hora de seguir la tarea de toda nuestra
existencia, vivir la unión con Jesús para servir a los más necesitados y a los
pobres. ¿Podemos vivir como hijos y olvidarnos de los hermanos? La conversión
es vivir en el amor la pasión por Jesús y por los pobres.
+Francisco Cerro Chaves
Obispo de Coria-Cáceres
