Miércoles de ceniza.
Una llamada a la conversión, a través de la oración, el ayuno y la limosna.
Convertirse que es la asignatura pendiente de toda nuestra vida, es atravesar el desierto de la purificación para volver a entrar en el jardin del paraiso.
El pecado nos expulsó de la amistad con Dios, la conversión nos retorna al paraiso de vivir con los sentimientos del corazón de Cristo.
† Francisco Cerro Chaves
Obispo de Coria-Cáceres
