Lunes, sexto día de cuaresma.
Sabiendo que a orar se aprende orando. Hay que tirarse al agua y como se pueda a orar, aunque al principio el agua esté fria. Poco a poco aprenderás con la ayuda del Señor a bucear en los misterios de su Corazon..
Y cuando orar sea tan necesario como respirar habras comenzado a ser un hombre o una mujer de oración.
† Francisco Cerro Chaves
Obispo de Coria-Cáceres
