ORAR DIARIAMENTE
La historia, como nuestra vida, se divide en antes y después de Cristo.
Orar diariamente nos cambia la vida, en ese trato de amistad con quien sabemos que nos ama, como decía Teresa de Jesus... Y de pronto, como cuando amanece que sin darnos cuenta el sol se cuela por todas las rendijas del alma.
† Francisco Cerro Chaves
Obispo de Coria-Cáceres
